Abrazarla por ultima vez
besarla suavemente en el final
brazos y labios olviden su presencia
desaparezcan su amor de mi
yo la amo pero no la debo amar.
Debo aliviar este dolor
la culpabilidad
de saber que la estoy lastimando
se que tomar esta decisión
es difícil y muy contradictoria
alejarme de mi ángeles lo mejor para ella.
Lagrimas de sangre
gritos y lamentacione
ssoledad horrible soledad
si mi doncella es feliz
mi sacrificio no será en vano.
Calmar esta obsesión
de ver sus inmensos y hermosos ojos
sus labios rojos
sus pechos divinos
mis manos no tomaran mas la suyas
mis dedos no tendrán nunca mas
el privilegio de deslizarse
por su virginal cuerpo
desnudo su alma
compartió sus sueños conmigo
en el amanecer delirante
de nuestras pasiones
entrego su mas valioso tesoro
a este pecadorp
or eso querida mía
seca tus preciosas lagrimas
por que te amo te dejo ir.
Johan Helium el poeta del desamor
martes, 16 de marzo de 2010
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